Garganta del Diablo - Precaución por la presencia de ofidios venenosos

Destacadas 30/04/2017
Una familia de Tornquist, de paseo por la Garganta del Diablo se encontró con sorpresa, hoy a la tarde con la presencia de dos ejemplares de ofidios, altamente venenosos conocidos como "Yarará", una especie muy común de nuestra zona serrana. Se trata de ejemplares conocidas en nuestras sierras, a las que es sumamente aconsejable "no molestar". La familia de Luciano Ciancia, vivió momentos de estupor cuando sentados cerca del agua, inesperadamente uno de los ofidios prácticamente cayó al lado de ellos, atontada por el golpe desde las alturas, hacia el agua. Es posible que el buen clima reinante, fuera el estímulo atractivo para que se expusieran en las primeras horas de la tarde del domingo, al tránsito humano. Se sugiere ante la presencia de este tipo de ejemplares, tomar la distancia necesaria y siempre caminar prestando atención adonde uno pisa. No es una serpiente agresiva, ataca sólo si se siente amenazada. Existen muchas supersticiones entre los habitantes de zonas rurales con respecto a esta serpiente, pero en la mayoría de los casos los ataques y/o conductas agresivas se dan solo si son molestadas o si se tropieza con ella accidentalmente. Fotografías gentileza de Luciano Ciancia Bothrops alternatus, forma una importante causa de mordeduras dentro de su área de distribución. Sus morderduras son raramente fatales, pero con frecuencia causan severos daños al tejido. Según la página sobre Toxicología de la Universidad de Adelaida, el veneno de estas serpientes consiste principalmente en una mezcla de coagulantes, hemorrágicos, necrotoxinas y quizás algún tipo de anti-coagulante aunque no da señales clínicas visibles. Los síntomas clínicos son: *Dolor, Tumefacción, Hematomas en la zona de la mordida, Sensación de calor o ardor abrasivo, Necrosis, (Efectos locales) *Dolor de cabeza, Náuseas, Vómitos, Dolor abdominal, Diarrea. (Efectos a nivel sistémico). *Confusión, Convulsiones, Colapso. (Efectos neurológicos). *Coagulopatías y hemorragias masivas. No hay evidencias de daño renal pero dado que otras especies de la misma familia sí lo provocan, no se descarta de forma absoluta. En ese caso sería colateral a las coagulopatías.