Coronel Dorrego - Los pibes le ponen pilas al transporte

Destacadas 18/09/2017
Los alumnos de la Escuela Técnica de Coronel Dorrego construyeron un vehículo que funciona con energía solar. La idea es hacer una travesía hasta la Comarca Serrana. Un viaje a Sierra de la Ventana; todo nació con la idea de hacer un viaje a Sierra de la Ventana. Esa fue la excusa perfecta para que los chicos de séptimo año de la Escuela Técnica Nº Almirante Brown de Coronel Dorrego se prendieran en un proyecto hasta ahora inédito: crear un auto que se impulse exclusivamente con energía solar y, sobre fin de año, hacer con él una travesía hasta la Comarca Serrana. Los paneles solares ya estaban; habían sido donados por un particular y fueron acercados desde el Consejo Escolar. Las ruedas, en principio, fueron de bicicleta; el asiento llegó desde el taller del multicampeón de midget Fabián Colturi; los motores eléctricos se adquirieron con el Fondo Educativo; y los fierros para la estructura se fueron recolectando de donde se podía. El primer diseño fue en un pizarrón, con tiza blanca, dibujando, borrando y volviendo a dibujar; y después se llevó a Autocad. El dibujo original provino de los vehículos que compiten en una carrera de autos solares en el desierto de Atacama, en Chile; es similar a un ala invertida, y se recubrirá con una lona vinílica, tratando de que sea lo más aerodinámico posible. El peso es un problema. Son ocho paneles solares del tipo rígido, como los que se utilizan para abastecer viviendas y cada uno es de 7 kilos; y cada una de las diez baterías es de 4 kilos. En total, son casi 100 kilos que podrían reducirse a menos de 20 si se pudieran reemplazar con baterías de litio y paneles modernos. Así y todo, se estima que el auto puede alcanzar los 50 kilómetros por hora, utilizando el motor montado en la rueda más grande. La cuestión es así: las dos ruedas que dan impulso al vehículo están montadas delante y detrás de la cabina; la trasera -de rodado 20- es la encargada de hacer fuerza; y la delantera, de rodado 26, de la velocidad. El control de cuál de las dos se utiliza se encuentra en el volante. La tercera rueda también es de rodado 26, pero solo hace a la estabilidad del auto. Está montada sobre el lateral derecho, a la altura del asiento del conductor. ¿Autonomía? Por ahora, la idea es utilizarlo en época de buen sol y de día, entre las 10 y las 17. El tiempo de duración de las baterías todavía no se calculó. “En realidad, las baterías se utilizan para el momento de arranque y primeros movimientos del auto, o si está nublado -contó a “La Nueva.” el profesor de Electrónica Germán Unger, uno de los ideólogos del proyecto-. Estamos diseñando un tablero que nos marque el consumo de electricidad y cambie el uso de los motores de acuerdo a la necesidad; también pensamos en construir un sistema automático”. Por ahora, el auto no tiene frenos. En realidad, al momento de dejar de acelerar prácticamente detiene su marcha, pero aún no cuenta con un sistema para detenerse. Pero los chicos de la Escuela Técnica también están pensando en eso: la idea es implementar un freno regenerativo (KERS, Kinetic Energy Recovery System, en su sigla en inglés), que permita reducir la velocidad transformando parte de la energía cinética del vehículo en energía eléctrica, que se podría almacenar para un uso futuro. “Estamos contentos porque, aunque tiene exceso de peso, el auto ya se encuentra en funcionamiento; tiene todo para mejorar. Ahora, la idea es conseguir sponsors para comprar las baterías de litio y, de paso, reducir kilos”, señaló el docente. La prueba de fuego fue hace un par de semanas, en el predio de la Sociedad Rural dorreguense, durante la exposición ganadera anual. Allí, el vehículo fue la vedette del stand de la escuela y se pudo ver a alumnos y profesores testeando su funcionamiento. Por supuesto, el objetivo final es el viaje a Sierra. Será en octubre o noviembre, cuando la intensidad del sol sea lo suficientemente importante como para no tener problemas de carga. “Será una movida importante, porque habrá que ir con dos vehículos -uno adelante y otro atrás- además del auto eléctrico, y un carro por las dudas que haya algún problema”, reconoció Unger. No hay dudas de que llegará: la energía ya la tiene asegurada. Más proyectos Premio. La Escuela Técnica dorreguense fue recientemente premiada por la construcción de un prototipo de transporte autónomo para personas con discapacidad. Es una suerte de monopatín eléctrico de tres ruedas en el que se puede viajar parado, al que se le adaptó un asiento. Potencial. Con el premio de 250 mil pesos otorgado por el ministerio de Ciencia y Tecnología, se perfeccionará el modelo. “El jurado le vio mucho potencial. Teniendo este dinero, ahora ya podemos pensar en mejorar varias cosas”, señaló Unger. Georreferencial. En la Escuela Técnica también se está adaptando un sistema de posicionamiento satelital a un karting con motor a explosión. La idea es que a través de un módulo GPS, el karting vaya automáticamente y sin conductor al lugar señalado a través del dispositivo georreferencia. “Es un sistema que se viene aplicando desde hace tiempo en la maquinaria agrícola -confirmó el docente-. Antes de fin de año debería estar en funcionamiento”. Fuente La Nueva Provincia