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Militantes políticos y vecinos se congregaron para repudiar las medidas económicas con un acto simbólico. El análisis realizado por el consultor Raúl Aragón hace un año que vuelve a aparecer.

Los recurrentes aumentos de tarifas de servicios públicos provocaron varios análisis en la gestión macrista. Y no hay quienes hayan trazado un paralelismo con lo que ocurrió en Francia cuando manifestantes con “chalecos amarillos” salieron a protestar por el aumento del combustible. ¿Y en Argentina?

El gobierno nacional anticipó que las tarifas de luz aumentarán este año un 55% a través de aumentos periódicos. A eso se le suma incrementos del 40% en el gas y en los boletos de transporte público (colectivos y trenes).

En el Congreso de la Nación, se desarrolló este jueves una manifestación con quema de boletas contra las medidas del oficialismo. Se hizo bajo la consigna “Basta de tarifazos y ajuste”, una movilización que surgió por descontento social. La movida fue alentada por organizaciones como el MST

En el país, si bien hubo hasta ahora protestas son focalizadas, algunos análisis no descartan que una eventual protesta pueda alcanzar dimensiones difíciles de prever. Es el caso del analista y consultor, Raúl Aragón, quien hace un año consideró la posibilidad de una rebelión popular por los tarifazos. Sus declaraciones se reflotaron con la quema de boletas de servicios públicos en el Congreso nacional.

“La sociedad tiene límites y el gobierno no entiende a la sociedad”, reiteró ahora Aragón ante la consulta de La Tecla.info

El analista enfatizó: “sabe cómo asustarla, cómo seducirla, pero no entiende cómo funciona. Entonces esto se va a complicar”, evaluó y no descartó que “se puede replicar en otros barrios” y si toma volumen “no se para más”.

En caso de un eventual rebelión popular, aparecen dudas sobre cuál sería la forma de frenarla. Para Aragón, la respuesta es parar con los tarifazos, aunque remarca que “eso traería complicaciones al Gobierno “con sus propios socios, con los sectores de la economía concentrada”.

En ese sentido, reflexionó: “Este gobierno viene decidido a cerrar un modelo de empobrecimiento general de la sociedad y de concentración de la riqueza en el sector agrominero exportador y el sector financiero. No hay otro modelo. No se dan cuenta cuál es el límite”.

De todas maneras, consideró que el gobierno enfrente desafíos en la implementación del modelo: “la gran clase media, 70 años de peronismo y derechos sociales”.  “No es tan sencillo llevarse por delante a la sociedad. Es lo que, en definitiva, tratan de hacer”, opinó.

Fuente La Tecla